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25 mayo, 2009

Cuidado con los chantajes emocionales

Reportaje en El País Semanal:

Un buen modo de desmontar las trampas manipuladoras es hacer explícito el juego. Resulta útil poner en palabras todo aquello que se está expresando de manera indirecta, o a través de mensajes vagos, confusos y contradictorios. Así, en el ejemplo anterior se puede contestar: “Me siento dividido. Por una parte, me dices que no hace falta que te ayude, pero, por otra, siento que si no lo hago puedes enfadarte”.

14 junio, 2007

Visto esta semana

- Richard Clarke: "Supe durante un largo periodo que íbamos a invadir [Irak]. Pero no caí, hasta poco antes de 2003, en que íbamos a ocupar [este país]. Alguien vino y me dijo que el Departamento de Defensa había sacado a concurso un contrato para reescribir los libros de texto de los institutos iraquíes. En ese momento me di cuenta de que no se trataba sólo de reemplazar a Sadam Husein. Además, había un loco complot para reconstruir Irak a nuestra imagen y semejanza. Y luego supe que la guerra contra el terrorismo estaba perdida. Porque, si ocupas un país árabe, es materialmente imposible que consigas el apoyo árabe contra [los terroristas]." En FP-es.

-Gráficos con los índices de aprobación de los presidentes de EE.UU. de los últimos 60 años con detalle en WSJ.

-Reportaje de Luis R. Aizpeolea: Así fue el diálogo con ETA.

-Artículo de Keith Devlin de hace unos años: Las asombrosas matemáticas de las elecciones presidenciales.

-Y si te apetece ver algunos vídeos cortos pero interesantes sobre ciencia no dejes de echar un vistazo a los de smartplanet en youtube.

24 mayo, 2007

Ilusiones ópticas

Últimamente me he encontrado varias veces con el tema de las ilusiones ópticas, por ejemplo viendo algunos vídeos de James Randi o leyendo a Richard Dawkins, hace un par de días vi en ocularis una que me encantó:

Mira fijamente a la cruz negra del centro; si no apartas la mirada comenzarán a suceder cosas extrañas


Primeramente, el hueco que queda al desaparecer momentáneamente cada mancha fucsia se sustituye por una mancha verde. Y si sigues aguantando sin apartar la mirada, ¡los puntos fucsias van desapareciendo!.

Las ilusiones ópticas pueden ser de carácter fisiológico (como el encandilamiento tras ver una luz potente) o cognitivo (como la variación en el tamaño aparente de la luna, que parece ser más chica cuando está sobre nosotros y más grande cuando la vemos cerca del horizonte).
Algunas son muy conocidas como el Cubo de Necker, otras han sido útiles al cine como el Fenómeno phi y la persistencia retiniana y también las hay que confunden a muchos y entretienen a otros como la pareidolia.
Otra que me ha llamado mucho la atención es la Ilusión de Jastrow, que nos hace percibir como de mayor tamaño la figura que está más abajo cuando en realidad tienen el mismo tamaño


Este vídeo resulta sorprendente:



Otras bastante conocidas son las de cuadrículas, como la de Hermann:



cuando se mira un dibujo con cuadrados negros sobre un fondo blanco, se tiene la impresión de que surgen manchas "fantasmas" en las intersecciones de las líneas. Las manchas desaparecen cuando se observa directamente la intersección.

26 abril, 2007

Sigue resultando bastante pasmoso...

Sigue resultando bastante pasmoso que los átomos sean principalmente espacio vacío, y que la solidez que experimentamos a nuestro alrededor sea una ilusión. Cuando dos objetos se tocan en el mundo real (las bolas de billar son el ejemplo que se usa con más frecuencia) no chocan entre si en realidad. "Lo que sucede más bien -como explica Timothy Ferris- es que los campos de las dos bolas que están cargados negativamente se repelen entre si... Si no fuese por sus cargas eléctricas, podrían, como las galaxias, pasar una a través de la otra sin ningún daño"
Cuando te sientas en una silla, no estás en realidad sentado allí, sino levitando por encima de ella a una altura de un angstrom (una cienmillonésima de centímetro), con tus electrones y su electrones oponiéndose implacablemente a una mayor intimidad.
Bill Bryson. Una abreve historia de casi todo.

14 abril, 2007

El espejismo de Dios

Es el último libro de Richard Dawkins (en ingles The God Delusion) que por fin podemos disfrutar en español, al menos espero leerlo. Podéis descargar uno de los capítulos aquí desde casadellibro.com (aunque no les ha quedado muy bien el pdf.)

También me vuelto a encontrar con estos dos documentales:

La ilusión de Dios


El virus de la fe


En una entrevista de hace algún tiempo unos meses a Dawkins:

¿En qué difiere su intolerancia de la de un fanático religioso?”

Yo sería intolerante si abogara por prohibir la religión, cosa que por supuesto jamás he hecho. Lo único que hago es expresar de forma contundente unos puntos de vista acerca del cosmos y de la moralidad con los que usted resulta que no está de acuerdo. Usted lo interpreta como “intolerancia” debido al curioso estatus privilegiado del que goza la religión, que consigue sus objetivos gratis, sin tener que defenderse. Si escribiera un libro titulado “El engaño del socialismo” o “El engaño del monetarismo”, usted nunca emplearía una palabra como intolerancia. Pero “El engaño de Dios” enseguida suena a intolerancia. ¿Por qué? ¿Dónde está la diferencia?

Yo deseo (y usted podría decir que es un deseo fanático) que la gente piense por sí misma y tome sus propias decisiones, basándose en las pruebas que están a la vista de todos. Los fanáticos religiosos quieren que la gente desconecte su propia mente, ignore las pruebas y siga ciegamente un libro sagrado basado en una “revelación” privada. Hay una diferencia enorme.

Leer completa.

29 marzo, 2007

El sueño de Arquímedes

El sueño de Arquímedes es un programa de divulgación científica que se emite los domingos en RNE. He tenido hoy noticia de su existencia por una entrada anterior en GolemBlog. Podéis escucharlo o descargarlo cuando queráis. Sólo me ha dado tiempo de escuchar un programa pero me ha gustado aunque, lógicamente, se eche de menos información gráfica. Una advertencia: puede NO resultar aburrido ;)

28 marzo, 2007

Leo en barrapunto:

"En 1996 la revista Nature señala que el 61% de los científicos norteamericanos se declaraban ateos, o al menos agnósticos, ante la creencia de un ser superior. En 1998 se repite el estudio entre los científicos más prominentes, aquellos que han sido aceptados para formar parte de la prestigiosa National Academy of Sciences: Sólo un 7% cree en Dios frente a un 72% que se declara ateo. En el resto de EEUU ocurre lo contrario: sólo un 3% de la población total afirma no creer en ningún Dios. En la Royal Society, el 79% se declara ateo frente a un 3% de creyentes."

21 marzo, 2007

Un matemático invierte en la Bolsa

Hace unos días hablaban en CPI del libro de John Allen Paulos Un matemático invierte en la Bolsa. Es uno de los títulos que está desde hace tiempo en mi base de datos "Libros por leer". Al ver la reseña en CPI me lo ha recordado y he estado mirando también la página de la editorial en España, dónde hay un extracto:
John Maynard Keynes, posiblemente el economista más importante del siglo xx, comparaba la posición de los inversores que operan a corto plazo en la Bolsa con la de los lectores de las crónicas de los concursos de belleza que aparecían en los periódicos (un género muy popular en su época). La participación de los lectores consistía en elegir a las cinco participantes más bellas de un conjunto de unas cien, aunque el trabajo real era bastante más complicado. El periódico ofrecía premios de cuantías reducidas a aquellos que eligiesen a las cinco participantes que resultasen las más votadas por los lectores. Es decir, tenían que elegir a aquellas participantes que creían serían las más votadas, y los demás lectores tenían que intentar hacer lo mismo. No debían, por tanto, encapricharse por ninguna de las participantes ni dar, así, un peso excesivo a su propio criterio. En lugar de ello, tenían que anticiparse, en palabras de Keynes, «a lo que la opinión media esperaba que fuese la opinión media» (o, lo que es peor, anticiparse a lo que la opinión media espera que la opinión media espera que sea).
Por consiguiente, puede suceder que el quid de la cuestión consista, como en el ámbito de la política, en sintonizar con lo que desean las masas. Los inversores pueden prescindir de los rumores que afectan a las empresas en las que quizás han invertido, como por ejemplo Enron o WorldCom, pero si creen que los demás pueden creerlos, entonces nadie se puede permitir el lujo de prescindir de ellos.
(Lo que me ha traído a la mente al Teorema de Thomas.)

En CPI nos cuentan más, como :

En el libro aprenderemos sobre conceptos como el efecto ancla, realmente sorprendente: Imaginemos un experimento en el que nos preguntan por un número que no sabemos. Por ejemplo, la población de Uzbekistán. En principio no sabemos qué decir, pero entonces el examinador dice: a ver, ¿es más o menos de 100 millones?. A otro grupo, el examinador les hace la misma pregunta, pero en vez de decir 100 millones dice 1 millón. La media de la gente a la que el examinador les sugirió 100 millones anda por los 60 millones, mientras que la media de los que recibieron la sugerencia de 1 millón ronda los 5 millones. O sea, que nos dejamos influir por una cifra cuando intentamos estimar otra.

Se podría alegar que la gente se dejaba influir por la estimación del experimentador porque suponen que él lo sabe y nosotros no, así que partiendo de su suposición tiramos hacia donde a nosotros nos parece que está la respuesta correcta. Pues no. El experimento se repitió, pero, en vez de una sugerencia del experimentador, ¡se hizo girar una ruleta! La ruleta tenía cifras: 1 millón, 5 millones, 10 millones, 50 millones, 100 millones… Se preguntaba la población de Uzbekistán y se hacía girar la rueda. Las medias de la respuesta de cada grupo estaban sorprendentemente cerca del resultado que había salido en la ruleta en cada ocasión. Impresionante. Lo mismo, dice JP, ocurre cuando vamos a comprar acciones ( o nos hacemos una hipoteca a tipo variable). Si al comprar las acciones éstas están a 60 euros, inconscientemente tomaremos este valor como la “media” de las acciones, de modo que si están por encima estarán bien y si están por debajo estarán mal. Yo hice mi hipoteca con el euribor al 2,1%, más o menos, o sea que ahora que está al 4 lo veo como muy alto. Sin embargo, mirando el euribor de los últimos 20 años, veo que un 4% es bastante bajo (cosa que a la vez me incomoda y me asusta).


Otra cuestión: los sesgos. Nos sentimos más culpables si perdemos dinero por culpa de la acción que por culpa de la inacción. o sea, que si compramos algo y baja nos sentiremos peor que si no lo vendemos y baja, a pesar de que el dinero perdido en cada ocasión será el mismo. En el libro nos cuenta un par de experimentos para reafirmar el concepto.

Y también hay una interesante reflexión sobre el concepto de horizonte de complejidad: los seres humanos dejamos de interesarnos por acontecimientos distantes en el futuro, aunque sean muy importantes. Como ejemplo pone una historia estupenda:

Nos encontramos con una lámpara maravillosa, que dentro tiene un genio que nos concederá todo aquello que queramos con una condición: Es necesario ofrecer un dinero por la lámpara, Y hay que venderla tras obtener nuestros deseos por un precio estrictamente menor que el que pagamos. ¿Qué precio ofrecerían, estimados lectores, por la lámpara? Está claro que no podemos ofrecer un céntimo de euro, porque después no podríamos vendérsela a nadie por menos (no valen los medios céntimos ni divisas extranjeras con valores inferiores). Tampoco podemos ofrecer dos céntimos, porque tendríamos que venderla por un céntimo y nuestro futuro comprador no la podría vender, por lo que no la querría comprar. Tampoco podríamos venderla por tres céntimos, porque nuestro comprador se encontraría con que su comprador no podría venderla, y así él no podría venderla, por lo que no nos la compraría… En realidad, siguiendo la cadena, no hay ningún precio por el cual podamos estar seguros de comprarla y luego venderla. Y sin embargo, estamos todos de acuerdo, creo, en que la compraríamos por mil euros. ¿En qué punto deja de importarnos la cadena de compraventas que decide si podremos vender la lámpara o no? Los ecologistas sostienen que algo parecido nos pasa con la conservación del Medio Ambiente: estamos todos de acuerdo en que si seguimos así lo dejaremos todo hecho un desastre, pero como falta mucho y aún hay arbolillos y campos y playas ríos, pues no hacemos todo lo que podríamos.


26 febrero, 2007

La psicología del halcón

Los psicólogos sociales y cognitivos han identificado ciertos errores predecibles (que ellos denominan sesgos) en el modo en que los humanos juzgan las situaciones y evalúan los riesgos.

cuando nos pusimos a elaborar una lista de los prejuicios que se han descubierto durante 40 años de investigaciones en psicología, nos asustamos. Todos favorecen la línea de los halcones. Estos impulsos psicológicos hacen que los líderes nacionales sean propensos a exagerar las malas intenciones del adversario, a juzgar mal cómo les perciben los oponentes, a ser demasiado optimistas cuando empiezan las hostilidades y demasiado reacios a realizar concesiones necesarias en caso de negociación. En resumen, estos sesgos aumentan las posibilidades de que empiecen las guerras y las dificultades para ponerles fin.

Nuestra conclusión no es que los halcones están necesariamente equivocados, sino que tienen grandes probabilidades de resultar más persuasivos de lo que merecen.

Incluso cuando la gente conoce el contexto y las circunstancias que condicionan el comportamiento de los demás, a menudo no lo tiene en cuenta al valorar los motivos de la otra parte. Y en cambio, las personas dan por supuesto que los observadores captan los condicionantes de su propio comportamiento.

Este sesgo es tan sólido y común que los psicólogos sociales le han puesto un nombre rimbombante: error fundamental de atribución.

Y si la gente suele mostrar pocos recursos para explicar el comportamiento de sus oponentes, su comprensión de cómo les ven los demás es igualmente deficiente.

El optimismo excesivo es una de las predisposiciones más significativas que han identificado los psicólogos. Las investigaciones han puesto de manifiesto que la gran mayoría de la gente cree ser más inteligente, más atractiva y tener más talento que la media, y suele sobrevalorar sus futuros éxitos. Además, existe propensión a la ilusión de control: los individuos exageran constantemente su dominio sobre las cuestiones que les interesan. No es difícil darse cuenta de que este error ha podido guiar a los políticos de Estados Unidos por el camino equivocado cuando plantearon la guerra de Irak.

Es precisamente en las etapas previas a un enfrentamiento armado cuando la ilusión de control y el sesgo optimista están más desenfrenados. La preferencia de los halcones por la acción militar suele basarse en la suposición de que la victoria será fácil y rápida.

Resulta curioso que, mientras que a la hora de evaluar nuestras posibilidades de ganar una guerra reina el optimismo, en cambio cuando se valoran las concesiones del otro bando prevalece el pesimismo. Psicológicamente, los seres humanos son receptivos no sólo a los argumentos de los halcones a favor de la guerra, sino también a sus razonamientos en contra de las soluciones negociadas. La sensación de que algo tiene menos valor sólo por que el otro bando nos lo ofrece se denomina en los círculos académicos "devaluación reactiva". Importa menos lo que se dice que quién lo dice. Así, los políticos estadounidenses observarían con mucho escepticismo cualquier concesión que hiciese el régimen iraní en la cuestión nuclear. Parte de esa desconfianza podría ser una consecuencia racional de experiencias pasadas, pero parte tal vez sea el resultado de una devaluación inconsciente.

Todo parece indicar que este prejuicio es un obstáculo importante en las negociaciones.

Está claro que cuando los responsables de la toma de decisiones se enfrentan a cuestiones de guerra y paz, los halcones suelen imponerse. Y su ventaja no desaparece cuando las primeras balas empiezan a surcar el aire. A medida que los cálculos estratégicos empiezan a centrarse en cuánto territorio se gana o se pierde y en cuántas bajas se sufren, aparece una nueva característica: la arraigada aversión a minimizar las propias pérdidas.

La gente prefiere evitar una pérdida segura y afrontar otra potencial, aunque se arriesgue a perder más. Aun cuando en un conflicto las cosas van mal, es probable que la aversión a minimizar pérdidas domine los cálculos del bando afectado. Esta combinación de factores psicológicos contribuye a que los enfrentamientos se perpetúen más allá del punto donde cualquier observador sensato vería cuál va a ser el desenlace.Hay muchas otras variantes que empujan en la misma dirección, como el hecho de que, para los gobernantes que han llevado a su país al borde de la derrota, las consecuencias de abandonar no empeoran si el conflicto se alarga, aunque para los ciudadanos sí.

Los partidarios de la línea dura pueden citar muchas ocasiones en la historia reciente en las que los adversarios sí que eran infatigablemente hostiles y en las que la fuerza produjo los resultados deseados o debería haberse aplicado mucho antes. La evidencia clara de que existe una predisposición psicológica a favor de las respuestas agresivas no sirve para resolver el eterno debate entre halcones y palomas, ni permitirá señalar ninguna dirección clara para la comunidad internacional en Irak o en Corea del Norte. Pero comprender las inclinaciones que alberga la mayoría de los seres humanos puede contribuir, al menos, a que los halcones no ganen más debates de los que deberían.


Artículo completo en Foreign Policy Edición Española.

25 febrero, 2007

17 febrero, 2007

Ojalá lo supiera!

"No tengo que 'tener' una respuesta. No me siento aterrorizado por no conocer cosas, por estar perdido en el misterioso universo sin tener ningún propósito— que es el modo en el que la realidad es, hasta donde puedo decir, posiblemente. Esto no me aterra."

Dijo una de las figuras de la ciencia y de la humanidad, por la que no puedo, ni obviamente quiero, dejar de sentir profunda admiración, Richard P. Feynman. Además de por todo lo que es alguien tan relevante obtuvo un Premio Nobel, y muchos otros, a pesar de que posiblemente fueran más los honores que rechazó que los que recibió.
Darse cuenta de que no tenemos La Respuesta es común en menor medida de lo que pudiera parecer, vivir con ello con naturalidad llega a ser denostado, el patrón cultural es buscar refugio en la religión. Queremos certezas acerca de todo, y certezas absolutas; sólo eso parece poder hacer que nos sintamos seguros. Pues yo me sentiría mejor en un mundo con más personas como Feynman, más personas que saben vivir con la duda, que aprovechan la duda, el don de la curiosidad y encarnan el espíritu de la investigación.
A continuación reproduzco* un carteo con el también galardonado con el Premio Nobel Francis Crick:


Richard P. Feynman a Francis Crick
7 de marzo de 1978

Francis Crick
The Salk Institute
San Diego, California

Querido Francis:
Lamento tener que hacer esto, pero te devuelvo este artículo sin leer. Mi agenda está tan retrasada que no debo empantanarla leyendo la teoría de otro; quizá resulte ser maravillosa y entonces tendría una cosa más en que pensar.
Afectuosamente.
Richard P. Feynman

Francis Crick a Richard P. Feynman
10 de marzo de 1978
Querido Dick:
¡Yo hubiera hecho lo mismo! La expresión que se utiliza habitualmente en los círculos de la biología molecular se debe a Frank Stahl: «¡No me lo cuentes; podría pensar en ello!».
Tuyo
Francis
Kieckhefer Distinguished Research Professor
The Salk Institute

Muchas de las cartas personales de Feynman son de gran valor, y espero poder leer mucho más acerca de él, aún siendo consciente de que al ser su campo la Física y el mío las Ciencias Sociales su obra más 'técnica' está fuera de mi alcance. En mi ordenador el fondo de escritorio cita:

"Trabaja duro para encontrar algo que te fascine"
Richard P. Feynman

Creo que pocos consejos pueden ser mejores.

*¡Ojalá lo supiera! Las cartas de Richard P. Feynman. Richard P. Feynman. Ed. Crítica Colección Drakontos.

Y ojalá pudiera leer más libros de la Ed. Crítica.

12 enero, 2007

Creer para ver

hoy en día impera una tremenda doble moral, que me parece bastante peligrosa: y es que no nos cuestionamos nuestras creencias religiosas del mismo modo que nos cuestionamos cualquier otro sistema de creencias. ¿Cuándo fue la última vez que se le pidió a alguien que «respetara» las creencias de otra persona sobre la física, la historia o la biología? Básicamente no respetamos las creencias de los demás, ¡lo que nos convence son los motivos que aportan para sus creencias!


en asuntos de fe, nos hemos convencido de que puede decirse cualquier cosa sobre la estructura del universo, sobre lo que pasa después de la muerte, o sobre las exigencias morales que impone sobre las personas una entidad invisible, Dios… y no se trata de algo que la gente comente los domingos, ¡sino de algo que impulsa a los senadores de EEUU a perfilar las políticas de un modo u otro en el Senado!


La situación es que, tomemos mi país, los Estados Unidos, por un momento, literalmente el 44% de los estadounidenses creen que Jesús volverá a la Tierra, bajará literalmente de las nubes como un superhéroe para salvar el mundo, en algún momento de su vida, en algún momento en los próximos 50 años. El 22% de los estadounidenses afirman estar seguros de que esto es verdad; y otro 22% cree que posiblemente sea verdad. En los próximos 50 años.


Extraído de una entrevista a Sam Harris a Redes, podéis leer el texto completo y además parece que los programas se están compartiendo mediante elinks.

05 enero, 2007

Ésta me la guardo

Visitando GOLEM Blog me he encontrado con una cita...

[...]una de las frases lapidarias atribuidas a Dijkstra (no verificada) y sacada de las Wikicitas[...]:

«La pregunta de si un computador puede pensar no es más interesante que la pregunta de si un submarino puede nadar.»

04 enero, 2007

Imo, natural de Koshima


Imo nació y vivió en la isla de Koshima, en Japón. Siendo aún muy joven ya destacaba por su curiosidad, esta curiosidad acabaría llevando a su comunidad a una nueva pauta de alimentación a partir del descubrimiento casual de las ventajas de lavar la tierra de los tubérculos con los que se alimentaban en el agua del mar, en vez de limpiarlos lentamente con las manos. La rapidez de la operación y el efecto salazonador adicional dio lugar a que esta joven repitiera habitualmente esta operación. La primera imitación de esta costumbre vino de su madre y de su grupo de juego, luego de sus hermanos, de las madres de sus compañeros de juegos, etc. Cuándo esta pauta se difundió más ampliamente extendieron su territorio por las zonas costeras y se produjeron otras innovaciones, algunas de ellas también debidas a Imo, como separar los granos, que también comían, de la tierra mediante el sistema de cogerlos en puñados y arrojarlos al agua, recogiendo entonces cómodamente los granos que quedaban flotando en el agua.


Imo era una primate, una macaco japonés,
como éstos que vemos en la foto calentándose en una fuente termal de la prefectura de Nagano durante la parte más cruda del invierno.

La etología es la ciencia que estudia el comportamiento y las costumbres de los animales y que durante los últimos años ha adquirido una gran popularidad y ha influido en la sociología ayudándonos por diversos factores a llegar a un mejor y más amplio entendimiento de la realidad y conducta social humana.


Nota: Para esta entrada, además de lo ya enlazado a Wikipedia, se ha usado:
JOSÉ FÉLIX TEZANOS: La explicación sociológica. Una introducción a la Sociología, UNED, 3ª edición, corregida y aumentada, Madrid, 2006.


22 diciembre, 2006

¿Para qué dios?




En este vídeo subido por magonia Carl Sagan nos explica lo innecesario de una figura como la de un dios para explicar el universo. El vídeo es un extracto de un capítulo de Cosmos y como dicen allí:
"La primera vez que escuché este razonamiento por boca de Carl Sagan me sorprendió por su lógica aplastante. Un cuarto de siglo después de su emisión, sigue teniendo la misma fuerza y su difusión sigue siendo vital"


Lo envié y se publicó en meneame.net

19 diciembre, 2006

Carl Sagan

Se cumplen 10 años del fallecimiento de Carl Sagan (9 de noviembre de 1934 - 20 de diciembre de 1996). Científico y extraordinario divulgador influyó en le pensamiento de muchos.
Para esta efeméride se ha propuesto que se escriba en cada blog una entrada sobre él, yo me enteré por kirai. Como no me atrevo a redactar un artículo sobre él he decidido seleccionar algunas citas y apuntar algún enlace.

  • "La Ciencia es más que un simple conjunto de conocimientos: es una manera de pensar."
  • Cada esfuerzo por clarificar lo que es ciencia y de generar entusiasmo popular sobre ella es un beneficio para nuestra civilización global. Del mismo modo, demostrar la superficialidad de la superstición, la pseudociencia, el pensamiento new age y el fundamentalismo religioso es un servicio a la civilización..."
  • "No puedes convencer a un creyente de nada porque sus creencias no están basadas en evidencia, están basadas en una enraizada necesidad de creer".
  • "La primera gran virtud del hombre fue la duda, y el primer gran defecto la fe".
  • "Somos el medio para que el Cosmos se conozca a sí mismo."
  • "A veces creo que hay vida en otros planetas, y a veces creo que no. En cualquiera de los dos casos la conclusión es asombrosa. "
  • "Si quieres salvar a tu hijo del polio puedes rezar o puedes vacunarlo... Aplica la ciencia".

http://es.wikiquote.org/wiki/Carl_Sagan


09 diciembre, 2006

¿Existe realmente la aleatoriedad?

Es la pregunta que me he encontrado en microsiervos y con la que he pasado varias veces el tiempo, pensando lo que en este extracto se dice:

"Una cuestión filosófica bastante compleja es si la aleatoriedad realmente existe. Una metáfora típica es tirar un dado, lo cual produce un resultado al azar. Pero los dados no son más que simples cubos, construidos de ciertos materiales. Y las reglas según las cuales caen y rebotan sobre una mesa son puramente deterministas. Lo que sucede en realidad es los dados y su entorno son un sistema caótico, del que no podemos conocer su estado inicial con total precisión para calcular qué va a suceder. E incluso aunque lo conociéramos, el más pequeño error al hacer la medición sería amplificado enormemente cuando empiezan a rebotar en la mesa. La cuestión filosófica de fondo permanece: tal vez sólo exista una forma en que puede caer un dado cuando se lanza de una forma determinada… Pero si ni tú, ni el dado, ni el universo lo «saben», parecen razones suficientes para decir que el resultado depende realmente del puro azar."

Leer más en microsiervos.